Guía de compra de un proyector de datos

2012-01-06

Tanto si impartes clases en un aula como si organizas una reunión en la facultad, asistes como ponente a un congreso médico, trabajas en una empresa Fortune 500 o diriges un pequeño negocio, el objetivo será el mismo: captar el interés del público. Normalmente, los proyectores de datos se utilizan para reforzar una presentación, ya que permiten exponer las ideas de una forma atractiva y amena. Afortunadamente, muchos de los modelos actuales tienen un precio bastante asequible, se instalan rápidamente, son fáciles de manejar y presentan un diseño atractivo.

Publicado: 16 de septiembre de 2010

Para presentaciones de negocios

Una presentación cobra fuerza si va acompañada de un fuerte componente visual. Los proyectores son un medio fácil para conseguirlo.

En el mundo de la empresa, es importante que el proyector sea resistente, fiable, que esté hecho para durar y en el que no haya que sustituir la lámpara ni el filtro del polvo. Fíjate en algún modelo moderno retroiluminado por LED, que no contenga mercurio y que cómo mínimo garantice más de 30.000 horas de funcionamiento. Cuando uno habla en público cada minuto cuenta, así que te conviene un proyector con la función de inicio rápido, que se enciende en menos de 3 segundos.

Brillo intenso

Representar visualmente de forma mediocre unas ideas brillantes resulta contraproducente. Interesa pues un modelo que proyecte una imagen luminosa e intensa (que se vea bien aunque estén encendidas las luces de la sala), nítida, con contornos perfilados, colores vivos y de respuesta ágil. Lo ideal sería un contraste de 3000:1 y una resolución de 1024 x 768. Otra característica importante que vale la pena considerar es la corrección trapezoidal vertical, que corrige la distorsión de la imagen con solo tocar un botón. Asimismo, una baja relación de proyección nos permitirá realizar presentaciones impactantes en espacios poco amplios.

Funcionamiento silencioso

En lo referente al sonido, es útil que el proyector lleve integrados los altavoces estéreo, porque así nos olvidamos de tener acarrear siempre con los externos. Otro aspecto a valorar es que el proyector no emita mucho ruido para no tener que alzar la voz durante la presentación. Trata de buscar un modelo que sea silencioso (por debajo de los 33 dB).

Por último, conviene encontrar un proyector ecológico que sea compatible con la directiva RoHS. Es una forma fácil de respetar el medio ambiente y de reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Para el aula

Un proyector de datos es una herramienta de aprendizaje muy práctica y un recurso que se amortiza solo. Por menos de 1500 euros encontrarás excelentes proyectores, y con una fuente de iluminación LED el proyector puede durar 30.000 horas (unos 20 años de funcionamiento), diez veces más que un proyector con lámpara convencional, que solo dura unas 3000 horas.

Proyector portátil

La tecnología LED ofrece una iluminación intensa y de gran calidad. Esto es importante para que todos los alumnos puedan ver la proyección desde cualquier lugar del aula o del auditorio. Como algunos alumnos ya muestran de por sí ciertos problemas de concentración, conviene que el material proyectado sea atractivo y con colores vivos para que se vea perfectamente desde la última fila. En muchos casos no interesa cargar con un proyector grande y pesado, especialmente cuando el espacio es limitado. Existen muchos modelos pequeños que no superan los tres o cuatro kilogramos de peso.

Otras características interesantes a la hora de elegir un proyector es que sea silencioso, la facilidad para conectar dispositivos de audio o vídeo, el modo pizarra para proyectar la imagen sobre una pantalla negra o verde y la calidad del sonido. Si compras un proyector con lámpara (LCD de 3 chips), asegúrate de que sea un modelo en el que se pueda sustituir la lámpara con facilidad. Y pensando en aquellos alumnos que padezcan problemas auditivos, vale la pena considerar un proyector con subtítulos.

Modo «ahorro»

Si quieres ahorrar en mantenimiento, busca proyectores que incorporen el modo «ahorro». Este modo ahorra el consumo de energía, prolonga la vida útil de la lámpara (normalmente hasta 5000 horas) y dispone de la función de reposo. También conviene un modelo que ofrezca la posibilidad de ampliar la garantía, y que el fabricante proporcione un servicio eficaz de reparación y asistencia técnica.

Las ventajas de usar un proyector en el aula son evidentes: la experiencia es más interactiva y pedagógica, y además se promueve la creatividad y el pensamiento crítico entre los alumnos, fascinados siempre por la tecnología. Con los proyectores, los alumnos no se limitan a escuchar pasivamente desde sus pupitres, sino que se sienten más motivados y se implican más.

Y si la charla va dirigida a personal docente o administrativo, el proyector puede alentar más el diálogo entre los asistentes.

Portabilidad

A veces las presentaciones se realizan sobre la marcha. Si la movilidad es un factor importante para ti, necesitarás un proyector pequeño y ligero (menos de 3,5 kilogramos), y que se pueda poner en marcha rápidamente. En las entradas de vídeo y audio podrás conectar un portátil, reproductor de DVD o un dispositivo de vídeo digital. Si se trata de un modelo LED, significa que el producto no contiene mercurio y que no precisa de ningún reciclaje especial.

Si estás siempre de clase en clase, o de ciudad en ciudad, necesitas algo que sea fácil de instalar y controlar, que funcione perfectamente en cualquier sitio. Hoy en día no es necesario sacrificar potencia de proceso en pos de la portabilidad. Seguro que no tienes problema para encontrar un proyector con un diseño atractivo y las funciones adecuadas, como una amplia gama de colores, una buena relación de contraste, patas de apoyo, corrección trapezoidal automática, altavoces estéreo integrados, y la opción de elegir entre pantalla panorámica (16:9) o normal (4:3) para cuando surja la necesidad.

Conclusiones

Cualquiera que sea el uso que vayas a dar al proyector, debes asegurarte de algo primordial: que el coste de propiedad sea bajo. En la situación económica que vivimos, en la que los presupuestos se examinan con lupa, interesan productos con pocas necesidades de mantenimiento, que consuma poca energía y que nos permitan prolongar su vida útil.

En un mundo tan tecnológico como el actual, el modo de expresar la información marca la diferencia en muchos aspectos. Utilizar un proyector de datos fiable y bien diseñado es un buen modo de reforzar tus presentaciones.

No existe el proyector «perfecto» para todo tipo de situaciones. Cada cual debe elegir el que le resulte más adecuado, ya sea para interactuar con alumnos, personal docente, compañeros de profesión o clientes. Determina cuáles son las funciones que más te interesan y busca un modelo dentro de tu presupuesto.

Con un proyector de datos, ten la seguridad de que podrás comunicar tus ideas con brillantez.