Demuestra qué tan profesional puedes llegar a ser

2013-07-19

La Ley de Tercios es una herramienta poderosa para hacer fotos impactantes, esta famosa ley de composión de los objetos no se desarrolló específicamente para la fotografía, sino para la pintura y el diseño, la función básica de esta ley de composición es lograr realizar imágenes más atractivas y ordenadas dentro de la fotografía.


¿Qué es la ley de tercios? aunque suena algo matemático no es algo complicado y por el contrario más fácil de aplicarlo, la ley de tercios es una manera de ubicar los elementos en un lienzo o en este caso en un espacio a componer fotográficamente para que esteticamente se vean mejor estructurados.

La idea es simple, trazar imaginariamente dos líneas horizontales y dos verticales creando una especie de tablero de triqui o grilla (#), claro está que si no las quieren imaginar también pueden usarlas, ya que la mayoría de cámaras modernas cuentan con una opción para visualizarlas. Muchos se preguntarán ¿para qué sirve esta grilla? prácticamente para todo, gracias a estas líneas se pueden ubicar horizontes, centros de atención, puntos de fuga (imágenes con perspectiva) y muchos recursos para hacer fotografías de calidad profesional.

¿Centro? no gracias, rompamos los esquemas.

Cuando comenzamos hacer fotos siempre nos vamos a la tendencia de centrar los elementos (eso pasa por que imitamos la función de ambos ojos) lo ideal es ubicar nuestros elementos en algún costado, sobre las líneas verticales que están en nuestra grilla, tratando de que lo que queremos resaltar se ubique en donde se cruzan las líneas verticales con las horizontales, estas zonas se llaman puntos de interés, sabiendo esto tenemos cuatro puntos de interés, ahora la magia está en saber en qué momento usar cada punto; por ejemplo, sí queremos mostrar a una persona de frente dándole importancia a sus expresiones su cara estará en el punto superior izquierdo, pues es este el punto más llamativo para los occidentales ya que por ahí comenzamos la lectura de un texto, sí por el contrario tenemos una persona de perfil mirando a la izquierda la mejor opción es ubicar al personaje en el punto superior derecho dejando más espacio en nuestra composición hacia dónde estaría mirando nuestro personaje.

Arriba o abajo, pero no a la mitad

Si bien los objetos y personajes se deben ubicar en los puntos de interés, los horizontes de nuestras fotografías también se deben posicionar sobre alguna de las líneas de nuestra grilla. Esto lo hacemos para evitar “partir la foto” y que esta ruptura se robe la atención de quienes contemplan nuestras obras de arte; sí suponemos que la línea del horizonte parte el cielo con el suelo vamos a ubicarla sobre el primer fragmento de nuestra grilla para darle importancia a los elementos que tenemos sobre el suelo, sean personajes, objetos o lindos gatos, sí lo que queremos es darle atención a un bello atardecer, amanecer o un grupo de nubes con forma de animales debemos usar como ubicación el horizonte bajo.

Puntos de fuga o 3D sin gafas

Nuestra grilla también es muy útil para crear ilusión de volumen en un plano bidimensional, ¿cómo lograrlo? fácil, en solo tres pasos, primero: ubicando a nuestro personaje contra un fondo lejano, lo que nos dará la sensación de espacio, dos: usando nuestra cámara lo más angular posible (sin usar el zoom) y tres: creando perspectivas al crear diagonales entre nuestros puntos de interés.

Las leyes se hicieron para… romperlas

Aunque estas leyes son importantes para hacer fotos más lindas, la idea también está en saber romperlas, cambiar ubicaciones, jugar con los horizontes y experimentar distintas combinaciones, de seguro, cada vez será más fácil e intuitivo hacer fotos impresionantes.