Tus platos de siempre con un toque de gourmet

2011-10-11

Las cenas en familia son una ocasión inmejorable para relajarse después de un duro día de trabajo o para disfrutar viendo cómo los más pequeños aprenden palabras nuevas. Pero con el ritmo frenético del día a día, a veces caemos en la tentación de reducir la cena a un mero trámite en lugar de disfrutar de la experiencia. Para que la cena diaria sea un momento especial en el que toda la familia se reúna alrededor de la mesa, puedes dar a tus platos un toque de gourmet que les encantará.

Calienta motores para la cena

No hay nada que despierte tanto el apetito (y el estómago) como el aroma del pan recién hecho. Y para lograr este efecto no es necesario pasarse toda la tarde con las manos en la masa. Te presentamos un par de opciones más prácticas:

  • • Puedes comprar panecillos congelados en tu supermercado habitual y hornearlos al momento sin ningún esfuerzo. Además, con un horno Twin-cooking de Samsung, que te permite cocinar dos platos a la vez, podrás hornear los panecillos mientras preparas un pollo asado o gratinas unos macarrones. Con los controles de temperatura independientes podrás preparar cada alimento en su punto al mismo tiempo.
  • • Con el horno a temperatura media (o mejor aún, con el compartimento para mantener calientes los platos que incorporan algunos hornos de Samsung), puedes recalentar los panecillos o la barra de pan que hayas comprado en la panadería.

El restaurante en casa

Una cena cotidiana se puede convertir en una velada especial con unos pequeños detalles. A continuación te proponemos algunos ejemplos que puedes aplicar en casa:

  • • Pon en la mesa un molinillo para la pimienta. Existe una diferencia de sabor enorme entre la pimienta molida y la pimienta en grano que se puede moler al momento. Puedes dejar que sean los niños los encargados de esta tarea y se sentirán camareros por una noche.
  • • Para que la comida se mantenga caliente durante más rato, puedes calentar los platos. Esto es fácil si tu horno dispone de un compartimento especial para calentar, aunque debes asegurarte de que esté a una temperatura baja. Si no tienes este accesorio, puedes enjuagar los platos con agua hirviendo y secarlos justo antes de servirlos.
  • • Pon en la mesa una botella de aceite de oliva virgen con denominación de origen, como en los mejores restaurantes.

Explora tu creatividad decorando los platos

Añade un toque de color y sabor a tus platos con guarniciones o aliños originales. Utiliza lo que tengas a mano y anima a tus hijos o a tu pareja a darte ideas. Puedes empezar con estas tres sugerencias:

  • • No te limites a los ingredientes de siempre. El perejil es un clásico, pero también puedes mirar qué hay en el cajón de la verdura en el frigorífico. Da color a tus platos con unas rodajas de pimiento verde, rojo o amarillo, unos palitos de zanahoria, unos gajos de naranja o incluso unas ramitas de apio fresco.
  • • Convierte tus platos en obras de arte contemporáneo dibujando unos divertidos trazos con un chorrito de mostaza, ketchup, salsa de soja o cualquier otro condimento antes de servir la comida. También puedes espolvorear el plato con pimiento dulce y, con las manos limpias, dibujar un garabato con el dedo.
  • • Recicla el pan seco: corta unas rebanadas, colócalas sobre un cuenco con sopa, espolvorea queso rallado por encima y pon el cuenco a gratinar en el horno hasta que el queso esté fundido.

Mantén la comida caliente hasta que todos estén en la mesa

A veces compaginar los horarios de todos los miembros de la familia puede ser difícil. Tanto si cocinas tú como si compras comida preparada, puedes servirla bien caliente. Si tu horno dispone de un compartimento especial para mantener la comida caliente, ponlo a temperatura elevada y tus platos seguirán estando a la temperatura ideal cuando el último miembro de la familia llegue del trabajo, un partido o una actividad extraescolar.

Con un poco de imaginación y la ayuda de tu horno, podrás dar un toque especial a tus platos que hará que toda tu familia disfrute mucho más de la comida y del rato que pasáis juntos alrededor de la mesa.