SSD 101

Dec 21, 2011

Si las siglas SSD no despiertan tu interés, es porque no has estado al tanto de las últimas novedades tecnológicas. SSD significa «unidad de estado sólido» (del inglés Solid-State Drive), una reinvención electrónica de las unidades de disco duro. Y tu ordenador reclama una.

Publicado: 16 de septiembre de 2010

Sin piezas móviles

Las máquinas que contienen piezas móviles al final acaban averiándose, es ley de vida. Los discos duros antiguos, con sus platos giratorios, cabezales móviles de lectura y escritura, y frágiles soportes magnéticos son un buen ejemplo de ello. Por eso, la tecnología electrónica más moderna está llamada a sustituir esos discos duros tradicionales por modernas SSD, las unidades de estado sólido que utilizan una memoria flash NAND no volátil. Instalar una SSD en el ordenador es fácil, especialmente si eliges una marca de SSD que utilice la misma interfaz y las mismas dimensiones físicas que un disco duro estándar.

Más rapidez

Las unidades SSD acceden a los datos mucho más rápidamente que las unidades de disco duro convencionales. Para el personal de oficina o los estudiantes que trabajen con un portátil, significa esperar menos tiempo a que se inicie el sistema o a que los datos queden disponibles. Y a los que están todo el día de un lado para otro con con el portátil, les encantará saber que las SSD usan muchos menos amperios que las unidades de disco duro. Con una SSD, la autonomía del portátil puede prolongarse durante horas, lo suficiente para ultimar ese informe antes de que aterrice el avión.

Almacenamiento a prueba de fallos

Como las unidades SSD no contienen piezas móviles, esto supone una gran ventaja frente a los discos duros convencionales. Por un lado, las unidades SSD son más resistentes a los golpes y a las vibraciones, y son menos susceptibles de sufrir un fallo mecánico. Por otro, son más silenciosas, lo que las hace idóneas para los ordenadores de salón. Finalmente, consumen menos energía y generan menos calor, por lo que no necesitan ventiladores.

Desventajas

Naturalmente, las unidades SSD son más caras, a igual cantidad de gigabytes, que las unidades de disco duro convencionales. Aunque una unidad SSD ofrece una velocidad muy superior, con el tiempo su rendimiento puede verse reducido según el uso que se le dé y el modo en que el sistema operativo gestione las operaciones de escritura en la memoria. Asimismo, los modelos más baratos son considerablemente más lentos que las unidades SSD más modernas. Y en general, las unidades SSD ofrecen mucha menor capacidad de almacenamiento que los discos duros convencionales, al menos por ahora.

Conclusión

Los precios de las unidades SSD están bajando rápidamente ahora que los nuevos sistemas operativos (especialmente Windows 7) sacan partido a estas velocidades más altas. Es un buen momento para que sopeses la idea de instalar una en tu ordenador.