Un refrigerador lleno es sinónimo de felicidad

2012-01-16

Ahorra energía y dinero con el refrigerador lleno. Parece que el refrigerador tenga que consumir más energía si se llena hasta arriba. Pero la realidad es que cuanto más lleno está, menos fluctúa la temperatura. Todo se mantiene fresco y se ahorra energía. Además, siempre da alegría abrir un refrigerador y encontrarlo lleno.

Publicado:16 de septiembre de 2010

Planifica las compras en función de la capacidad de tu refrigerador

Comprar en grandes cantidades no sólo es más económico, sino que es lo mejor para el refrigerador. Empecemos por el congelador: compra la carne una vez por semana y congélala. Puedes congelar un trozo entero metiéndolo en una bolsa de congelación (sin sacarlo del envoltorio de la tienda), o pide en la carnicería que te la corten en bisteces y congélalos individualmente. Con la envoltura adecuada, pueden permanecer en el congelador durante seis meses. Aprovecha todo el espacio que te sobre para almacenar bolsas de verdura y fruta congelada, lo que te facilitará la preparación de guarniciones, helados y batidos.

En el refrigerador sólo es necesario dejar espacio suficiente entre los productos para que circule el aire y ver lo que hay al fondo. Coloca los productos que utilices con más frecuencia en la parte delantera para tenerlos más a la mano cuando abras la puerta. Si tus hijos tienen por costumbre dejar la puerta del refrigerador abierta un buen rato mientras buscan golosinas, coloca lo que más les gusta a la altura de los ojos para que les cueste menos trabajo encontrarlo y no se desperdicie tanta energía. Guarda siempre la carne y el pescado crudo en el anaquel inferior para evitar que se contaminen el resto de los alimentos y tengas que tirarlos.

Con las manos en la masa

Cocinar en casa es casi siempre más barato que comer fuera o comprar comida preparada. Pero necesitas disponer de todos los ingredientes, y para ello es imprescindible contar con el refrigerador.

Con un poco de preparación previa, puedes cocinar para toda la semana (o incluso para todo el mes, si cocinas para pocas personas o grandes raciones). Las sopas, las cremas y los asados son platos ideales para cocinar y que te durarán toda la semana. Haz que participe toda la familia: no sólo pasarás una tarde entretenida, sino que ahorrarás tiempo y dinero para hacer otras cosas. Antes de guardar en el refrigerador cualquier alimento cocinado, ya sea una salsa boloñesa o un pollo asado, deja que se enfríe por completo. Si se meten en el refrigerador o el congelador recipientes con comida caliente, sube la temperatura general y se consume más energía porque es necesario enfriarlo todo de nuevo.

Tanto si cocinas una vez al mes como si te pones el delantal a diario, utiliza recipientes de alta calidad, que te ayudarán a conservar todos los alimentos en perfecto estado y evitarán que tengas que tirar comida. Los recipientes de conservación al vacío permiten conservar los alimentos durante más tiempo. También resulta muy práctico etiquetar los recipientes con el contenido y la fecha, ya que permite ahorrar tiempo y energía cada vez que se abre la puerta.

En un momento en el que todo el mundo intenta recortar gastos, empezar por la cocina puede darte muy buenos resultados y ayudarte a ahorrar.