Tu Smart TV, compañero de gimnacio

2013-06-18

Si quieres entrenarte, no tienes por qué gastarte un dineral con un grupo de desconocidos sudorosos. El gimnasio no está hecho para todo el mundo, pero con motivación, disciplina y alguna ayuda, como unas mancuernas y una SmartTV, conseguirás tu objetivo cómodamente desde casa.

Aunque hacer ejercicio en casa puede ser más cómodo que ir al gimnasio, también exige mayor nivel de motivación. Cuando faltan los típicos factores que te suben la moral (como la camaradería del gimnasio o el estímulo de un instructor), puede ser difícil mantener el interés por una tabla de ejercicios en casa.

¡Pero no hay que tirar la toalla (del gimnasio) todavía! Con determinación y una estrategia inteligente, es perfectamente posible hacer el ejercicio que necesitas en casa. Sigue leyendo para ver cómo.

Procura variar

En la variedad está la clave: cambia tu rutina de vez en cuando. Obtendrás mejores resultados cambiando el orden de tus ejercicios (por ejemplo, unos días, resistencia; otros, cardio, e incluso puedes añadir estiramientos suaves o yoga), y evitarás aburrirte. Incorpora esa variedad también a tu lugar físico de entrenamiento: haz pesas en la terraza o sal a correr a la calle.

Ayúdate con tus aparatos electrónicos. Pon un disco «movidito» de entrenamiento en tu reproductor de Blu-ray, descárgate una tabla de ejercicios en el portátil o consulta las ofertas de ejercicio de tu SmartTV. Samsung Fitness — disponible para todos los modelos Smart TV 2013, es una aplicación que cuenta con una biblioteca integrada de programas de ejercicios y funciones interactivas de seguimiento para ayudarte a fijar y alcanzar tus metas de ejercicio.

Aprovecha tiempos muertos

Tómate ratitos para hacer ejercicio durante el día y te sorprenderás de lo rápido que se acumulan. Haz sentadillas contra la pared mientras te cepillas los dientes, trabaja las pantorrillas mientras lavas los platos o da saltos durante las pausas publicitarias mientras ves la tele.

Distráete

A veces, la mejor manera de completar una sesión de ejercicios es olvidarte de que estás haciéndolos. Escucha tu música favorita o un audiolibro interesante mientras te entrenas, o lee una revista (¡con cuidado!) mientras caminas en la cinta.

Evita lesionarte

Cuando tratas de mejorar tu salud haciendo ejercicio, no hay nada más desalentador que lesionarte. Tómate el tiempo necesario para estirar, calentar y relajar correctamente los músculos, y asegúrate de llevar el calzado adecuado aunque no pienses salir de casa.

Sin los comentarios de tu entrenador o el omnipresente espejo en la pared del gimnasio, es fácil volver a perder la forma y sufrir lesiones fáciles de prevenir. Samsung Fitness cuenta con un «espejo virtual», en el que podrás ver tus propios movimientos en vídeo en una pantalla paralela a la del instructor, para asegurarte de que estás utilizando el programa adecuado y haciendo el ejercicio de la forma más segura y eficiente.

Ponte metas

Tener un objetivo definido por el que trabajar es algo que te motivará mucho. Ya se trate de un objetivo de peso, talla de ropa, o niveles indicadores de salud (como la tensión o el colesterol), fíjate una meta y mide tu evolución.

Samsung Fitness te ayudará a controlar tus avances recopilando datos de ejercicio y procesando las cifras para ilustrar cómo vas acercándote al objetivo. Incluso dispone de una báscula con conexión wifi (se vende por separado) que te ayuda a mantenerte al día... ¡y a no auto engañarte!

Prográmate

No dejes que «estar en forma» sea el único punto de esa lista de tareas pendientes que parece que nunca llevas a cabo. Planifica un horario regular para hacer ejercicio y ¡hazlo!, pero recuerda también que una montaña se compone de granitos: si surge algo que te impide cumplir una hora de entrenamiento planificado, ¡hasta 20 minutos cuentan más que nada!

Búscate un compañero

Tener un compañero de fatigas no sólo hace que el ejercicio sea más divertido, sino que te hace más responsable. Si implicas a un vecino o a un familiar para entrenar juntos, ambos ganáis: tu compañero se pone en forma y tú te mantienes motivado.

No te sientas culpable

No permitas que un fregadero lleno de platos sucios u otra tarea doméstica te distraigan de tus objetivos. La presión para que les dediques atención puede ser grande, pero también te mereces destinar parte de tu valioso tiempo a cuidar de tu salud. Los platos, por desgracia, seguirán esperándote.

Prémiate

Aunque mejorar tu salud es ya una recompensa en sí misma, si además te prometes un premio, te sentirás más motivado. ¡Mucho más si el premio es algo que contribuya a mejorar tu forma física, como una bicicleta nueva o el último reproductor de mp3 del mercado!

Mantenerse motivado para seguir una tabla de ejercicios en casa exige mucha disciplina, pero se puede lograr. Muchos de los factores que te ayudarán a conseguirlo son psicológicos, pero con ayudas como una SmartTV de Samsung, con su aplicación para fitness, irás por el buen camino.