Un refrigeradora llena es sinónimo de felicidad

2011-12-22

Ahorra energía y dinero con la refrigeradora llena. Pareciera que la refrigeradora consumiera más energía si se llena hasta arriba. Pero en realidad es que cuanto más llena está, menos fluctúa la temperatura, todo se mantiene fresco y se ahorra energía. Además, siempre da alegría abrir una refrigeradora y encontrarla llena.

Publicado: 16 de septiembre de 2010

Planifica tus compras en función de la capacidad de tu refrigeradora

Comprar en grandes cantidades no solo es más económico, sino que es lo mejor para tu refrigeradora. Empecemos por el congelador: compra la carne una vez por semana y congélala. Puedes congelar un trozo entero metiéndolo en una bolsa de congelación (sin sacarlo del envoltorio de la tienda), o pide en la carnicería que te la corten en bistecs y congélalos individualmente. Con el envoltorio adecuado, pueden permanecer en el congelador durante seis meses. Aprovecha todo el espacio que te sobre para almacenar bolsas de verdura y fruta congelada, lo que te facilitará la preparación de guarniciones, helados y batidos.

En la refrigeradora sólo es necesario dejar espacio suficiente entre los productos para que circule el aire y ver lo que hay al fondo. Coloca los productos que utilices con más frecuencia en la parte delantera para tenerlos más a mano cuando abras la puerta. Si tus hijos tienen por costumbre dejar la puerta del refrigeradora abierta un buen rato mientras buscan golosinas, coloca lo que más les gusta a la altura de los ojos para que les cueste menos encontrarlo y no se desperdicie tanta energía. Guarda siempre la carne y el pescado crudo en el estante inferior para evitar que se contaminen el resto de los alimentos y tengas que tirarlos.

Con las manos en la masa

Cocinar en casa es casi siempre más barato que comer fuera o comprar comida preparada. Pero necesitas disponer de todos los ingredientes, y para ello es imprescindible contar con la refrigeradora.

Con un poco de preparación previa, puedes cocinar para toda la semana (o incluso para todo el mes, si cocinas para pocas personas o grandes raciones). Las sopas, los pucheros y los asados son platos ideales para cocinar de una tacada y que te durarán toda la semana. Haz que participe toda la familia: no solo pasarás una tarde entretenida, sino que ahorrarás tiempo y dinero para hacer otras cosas. Antes de guardar en tu refrigeradora cualquier alimento cocinado, ya sea una salsa boloñesa o un pollo asado, deja que se enfríe por completo. Si se meten en la refrigeradora o el congelador recipientes con comida caliente, sube la temperatura general y se consume más energía porque es necesario enfriarlo todo de nuevo.

Tanto si cocinas una vez al mes como si te pones el delantal a diario, utiliza recipientes de alta calidad, que te ayudarán a conservar todos los alimentos en perfecto estado y evitarán que tengas que tirar comida. Los recipientes de conservación al vacío permiten conservar los alimentos durante más tiempo. También resulta muy práctico etiquetar los recipientes con el contenido y la fecha, ya que permite ahorrar tiempo y energía cada vez que se abre la puerta.

En un momento en el que todo el mundo intenta recortar gastos, empezar por la cocina puede darte muy buenos resultados y ayudarte a ahorrar.