El arte de recalentar en el microondas

Dec 28, 2011

En un microondas se pueden cocinar cientos de recetas. Pero no nos engañemos, la mayoría usamos el microondas solo para recalentar comida. Dicho esto, y habiendo ingerido pizza dura como una suela de zapato, patatas petrificadas y cruasanes aceitosos, todos sabemos que hay una gran diferencia entre recalentar los restos del día antes y revitalizarlos.

Publicado: 16 de septiembre de 2010

Un factor clave: retener la humedad

Aunque se pueden cocinar un gran número de recetas con un microondas, muchas veces se utiliza solo para recalentar. La clave del éxito a la hora de enfrentarse a esta tarea es retener la humedad. Colocar un papel de cocina húmedo sobre el alimento en cuestión es una forma sencilla de ayudar a retener el agua. Pruébalo con un cruasán que haya sobrado del desayuno, una hamburguesa o una pechuga de pollo rebozada y te sorprenderá cómo mejora su sabor.

Qué hacer con un trozo de pizza y medio sándwich

Evidentemente, cada tipo de alimento se debe recalentar de un modo distinto. En el caso de la pizza, moja el borde con agua, o ponla sobre unos cuantos papeles de cocina apilados en un plato apto para el microondas. El resultado no será un trozo de pizza crujiente, pero tampoco sabrá a cartón. Este método también funciona para los sándwiches. Espolvoreando unas gotas de agua por encima, el pan de molde te quedará menos gomoso y más esponjoso.

Cómo recalentar unas sobras de fideuá o paella

Recalentar la fideuá o la paella del domingo también tiene su intríngulis. Si te sobró caldo de pescado, añádele media tacita y lo absorberá sin problemas. También puedes sustituir el caldo por agua.

El café, después de estar un buen rato a temperatura ambiente, puede tener un sabor amargo. Añádele unas gotas de agua y mételo en el microondas, pero asegúrate de que no llegue a hervir.

Como regla general, para no recocer la comida se puede aplicar la regla del 50%: 50% de la potencia y 50% del tiempo. Ajusta la temperatura a la mitad y para la operación a medio camino para girar o remover el alimento, de modo que se recaliente todo por igual.

La importancia del recipiente

No todos los recipientes son aptos para el microondas. Nunca recalientes comida en envases metálicos o de aluminio; además, en estudios recientes también se desaconseja el uso de recipientes de plástico o film. Para ir sobre seguro, utiliza un plato de vidrio.

Prueba estos trucos y te sorprenderá cómo gana la comida recalentada. Incluso el café te parecerá recién hecho.